No hay como evitarlo. Año tras año nos llega la fecha en que todos los que recibimos ingresos en este país debemos cumplir con la obligación de presentar nuestra declaración. Quienes tenemos un auto nos preguntamos de qué manera podríamos deducir de nuestros impuestos los gastos en que incurrimos con ese auto, especialmente cuando lo utilizamos en el trabajo. Encontramos algunas recomendaciones en las publicaciones del Servicio de Rentas Internas, que esperamos sirvan de orientación, no sin antes insistir ante nuestros lectores que, en materia de impuestos, se asesoren debidamente con un profesional especializado. Para comenzar, hay que tener en cuenta varias cosas:

  1. Los gastos de transporte entre el hogar y el sitio de trabajo no son deducibles.

No importa que distancia exista entre los dos lugares, ni el medio de transporte que se utilice para desplazarse entre ellos. Tampoco se puede deducir el dinero que se gasta en el estacionamiento del lugar donde uno trabaja. Sin embargo, se pueden deducir los gastos de estacionamiento en que se incurre cuando, por ejemplo, se visita a un cliente para efectos del trabajo. Cuando el sitio de trabajo es el hogar -una tendencia cada vez más común- se pueden deducir los gastos diarios de transporte entre ese hogar y cualquier otro lugar al que se vaya por razones relacionadas con el trabajo o los negocios. La publicación 587 amplía explica cómo se determina si la oficina en el hogar puede ser considerada el principal sitio de negocios. Hay algunos ejemplos: Usted trabaja en una oficina en un sitio específico de una ciudad, pero por una semana, su jefe lo ha enviado a un entrenamiento en otro lugar. Usted puede deducir los gastos en que incurra con ese desplazamiento diario entre su hogar y el lugar de entrenamiento.

  1. Se pueden deducir los gastos que genere un vehículo cuando se utiliza para propósitos relacionados con el negocio.

Hay, básicamente, dos mecanismos para calcular los gastos deducibles. La primera es una tarifa estándar que se cobra por cada milla y la segunda es una relación precisa de los gastos reales en que se ha incurrido. Para el año 2016, la tarifa estándar por cada milla ha sido establecida en 57.5 centavos y medio. Cuando se trata de una mudanza, o de desplazamientos por razones médicas, la tarifa será de 19 centavos, y cuando se maneja a servicio de una organización de caridad, se aplicará la tarifa de 14 centavos. Esta cifra se ajusta periódicamente de acuerdo con la inflación y el incremento en los costos del transporte. Se puede usar un mecanismo o el otro, pero en ningún caso los dos simultáneamente. Cuando se trata de un vehículo adquirido por el sistema de lease, si decides emplear el mecanismo de la tarifa estándar por cada milla el primer año, deberás emplear el mismo mecanismo por toda la duración del contrato. La tarifa estándar por milla no aplica para vehículos de servicio público, tales como taxis o limusinas ni para personas –naturales o jurídicas- que posean cinco vehículos o más.

Mucha gente se pregunta cuál de los dos mecanismos es más conveniente, ¿la tarifa estándar o los gastos reales? Trasladamos esa inquietud a Yesit Campo, Contador Público Certificado de la firma BizCPAs, y esta fue su respuesta: ”Si el costo de operar un auto es muy económico, normalmente la tarifa estándar produce mejor descuento de los impuestos. Y si el costo de operación del auto es alto, los gastos reales habitualmente producen un mejor descuento.”

  1. El impuesto a las ventas sobre la compra de un vehículo es deducible.

No solo eso, además, quienes hayan comprado un vehículo eléctrico, híbrido o de los que se conocen como de combustible limpio, que haya sido puesto en servicio el año pasado, tendrán derecho a un crédito en sus impuestos. Deben cumplirse ciertos requisitos y para calificar no es necesario que el vehículo se utilice para fines de trabajo o negocios.  Si se usa el auto para el negocio o propósitos del trabajo, los intereses pagados sobre el financiamiento del auto también se pueden deducir.

El Servicio de Rentas Internas IRS, acostumbra ser muy exigente con lo que tiene que ver con gastos relacionados con el uso de automóviles. Yesit Campo, de BizCPAs advierte: “Llevar records del uso del auto, separando las millas de negocio de las millas personales y de la casa al trabajo y viceversa puede resultar muy útil.” Y agrega, “todavía se venden por ahí unos libritos donde se puede anotar a diario el uso de millas. Hoy, con las nuevas tecnologías, existen aplicaciones para teléfonos inteligentes que facilitan el conteo de las millas de su carro, dejando atrás el tedioso conteo manual. Yo recomiendo a mis clientes “Autokept,” pero hay otras en el mercado.”

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